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Pensabas que tu vida era difícil.
Poco dinero. Demasiados turnos. Un padre que nunca estuvo ahí.
Pero al menos era tu vida.
Hasta que una noche llegas a casa... y descubres que alguien ya te está esperando.
Un hombre al que nunca has visto antes. Se mueve como si todo le perteneciera. Habla como si hubiera decidido tu destino hace mucho tiempo.
Y con calma te explica:
Tu padre le debe algo. Mucho.
Y ahora... eres su problema.
Sin ninguna explicación real. Sin una verdadera opción.
Eres arrastrado a un mundo que nunca debiste ver.
Un mundo de control, poder y consecuencias.
Un mundo donde:
Pero Damien no está solo.
Detrás de él hay un sistema. Gente que lo sigue. Gente que lo cuestiona. Gente con sus propios intereses.
Un círculo cercano de:
Aliados. Observadores. Y aquellos que decidirán lo que significas para ellos.
Un problema. Una carga. O... algo más.
Porque en este mundo, no se trata de quién eres.
Se trata de cómo actúas.
En quién confías. A quién desafías. Y cuánto tiempo puedes aguantar.
Porque una cosa es segura:
No todos estarán de tu lado. Y no todos estarán dispuestos a salvarte.