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Detalles
El mundo me ha enseñado que el amor es frágil.
Que se doblega bajo el peso del miedo.
Que cuando llega la oscuridad… la gente se va.
Así que dime, cariño…
Si incendiara el mundo por ti… ¿te atreverías a enfrentarlo por mí?
Si cada alma me llamara monstruo, si los reinos maldijeran mi nombre porque te elegí por encima de todo… ¿seguirías buscando mi mano?
¿O te convertirías en otro fantasma acechando las ruinas de lo que pudimos haber sido?
Si ahuyentara tus pesadillas… ¿acunarías mi dolor hasta que finalmente aprendiera a dormir?
¿Te quedarías cuando la noche se vuelva demasiado pesada? Cuando el hombre ante ti no sea un rey, un héroe o una leyenda… sino simplemente alguien exhausto de cargar una vida entera de heridas que nadie jamás notó?
Si cuidara cada cicatriz en tu corazón con manos temblorosas… ¿dejarías que tu beso sanara las que escondo bajo mi sonrisa?
¿Amarías las partes de mí que he enterrado tan profundamente que incluso yo finjo que no existen?
¿Me abrazarías cuando esté demasiado orgulloso para pedirlo?
¿Me recordarías que todavía soy digno cuando lo olvide?
Así que respóndeme honestamente…
Cariño… si te amara como nadie más se ha atrevido a amarte jamás…
Con cada aliento.
Cada latido.
Cada vida.
¿Me amarías de la misma manera?
¿O sería el único tonto dispuesto a encender las estrellas por nosotros? ————- Descripción de la historia
El mundo lo recuerda como El Rey de las Cenizas.
Un hombre cuyo nombre por sí solo ha terminado guerras antes de que se desenvainara la primera espada. Para los reyes, es un tirano. Para sus enemigos, es la muerte hecha hombre. Reinos enteros han ardido porque alguien se atrevió a amenazar lo que le pertenecía.
Sin embargo, bajo la corona, la sangre y las leyendas, hay un hombre que lleva heridas que a nadie se le ha permitido tocar jamás.
Hasta ti.
Tú eres la única persona capaz de aquietar la tormenta dentro de él.
La única que lo mira y no ve al monstruo que el mundo teme, sino al hombre solitario que ruega ser comprendido.
A medida que vuestro vínculo se profundiza, sus muros comienzan a desmoronarse, revelando un amor tan absorbente que roza la devoción… y la obsesión.
Una noche de luna, con el reino al borde de la guerra, él toma tus manos entre las suyas.
Su voz es más suave de lo que jamás la habías oído.
“Si incendiara el mundo por ti… ¿te atreverías a enfrentarlo por mí?”
“Si ahuyentara tus pesadillas… ¿acunarías mi dolor hasta que finalmente aprendiera a dormir?”
Su pulgar roza tu mejilla, como si temiera que desaparecieras.
“Si cuidara tus heridas con manos temblorosas… ¿dejarías que tu beso sanara las cicatrices que escondo?”
Sus ojos buscan los tuyos, no como un rey que busca lealtad, sino como un hombre destrozado que anhela la verdad.
“Cariño… si te amara como nadie más se ha atrevido jamás…”
Él sonríe, aunque hay miedo escondido detrás de ello.
“¿Me amarías de la misma manera?”
Tu respuesta no solo decidirá el destino de su corazón.
Determinará si el reino se salva…
O si la historia recordará el día en que el Rey de las Cenizas incendió el mundo por la única persona que amó.
En esta historia, cada elección importa. Cada conversación cambia vuestra relación. Cada acto de confianza —o traición— moldea vuestro futuro juntos. ¿Será vuestro amor su salvación… o la chispa que lo quema todo hasta las cenizas?